septiembre 06, 2010

Sí tiene sentido

Cierto día estaba caminando por la playa y reparé en un hombre que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez. Tan pronto como me aproximé me di cuenta de que lo que el hombre agarraba eran estrellas de mar que las olas depositaban en la arena, y una a una las arrojaba de nuevo al mar.

Intrigado, le pregunté sobre lo que estaba haciendo, a lo cual respondió:

- Estoy lanzando estas estrellas de mar nuevamente al océano. Como ves, la marea ha bajado y estas estrellas han quedado en la orilla. Si no las arrojo al mar morirán aquí por la falta de agua.

- Entiendo - le dije - pero debe haber miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas. Son demasiadas. Y quizá no te des cuenta de que esto sucede probablemente en cientos de playas a lo largo de la costa. ¿No estás haciendo algo que no tiene sentido?

El hombre sonrió, se inclinó y tomó una estrella, y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:

- Para esta estrella, sí tiene sentido.

Los voluntarios del SPB no alcanzan para trabajan con todos los niños que pudieran tener algún problema o sufran alguna necesidad. Realmente, no vamos a salvar el mundo con lo que hacemos, pero para los niños del colegio Manuel Rodríguez, para esos poquitos, sí tiene sentido. Y esto es lo único importante.

Por Sofía Andrade H.

 

agosto 17, 2010

Día del niño = ¿amor en cuotas?

“En esta semana se celebrará el Día del Niño. Muchos podrán decir que es una de las tantas fiestas de consumismo que dignamente quieren reactivar el comercio. En esta oportunidad no lo veo así. Lo veo más como un homenaje a estos pequeños seres que siempre han tenido, y tendrán, una principal relevancia en nuestras vidas.” (CNN Chile)

Busco en Google información con respecto al día del niño y los titulares que más destacan son con respecto a descuentos en comida, ropa, juguetes, etc.

Para muchos el Día del Niño; así como el Día de la Madre, del Padre, Navidad, etc. son sólo una excusa inventada por las cadenas comerciales para así fomentar el consumismo, que hoy en día está bastante alejado de la necesidad. El Día del Niño podría ser más que un día de consumismo, un día de regalos baratos; con esto me quiero referir a un juguete que quizás no sirve en lo absoluto para un niño que no pasa con sus padres en toda la semana.

El Día del Niño tiene sus inicios en el 20 de noviembre de 1959 cuando la Asamblea de las Naciones Unidas aprobó la Declaración de los Derechos del Niño, con el fin de reafirmar sus derechos universales y sugerir a todos los gobiernos que celebraran el "Día del Niño" en la fecha y forma que cada uno de ellos estimase conveniente. En Chile este día se celebra el segundo domingo del mes de agosto.

Muchos padres; y niños también, no le dan el sentido verdadero al Día del Niño. ¿Qué será más importante para un niño que conoce el verdadero sentido de un día como éste? Personalmente, mis padres trabajaban cuando yo era niña y lo único que quería para mis cumpleaños, Día del Niño, navidades o fechas importantes, era que estuvieran ahí conmigo (y siempre fue así, nunca me sentí desplazada por el trabajo de ninguno de ellos), no soy una persona materialista y creo que en gran medida se debe a que mis padres me lo inculcaron, me enseñaron el valor del tiempo, de aprovechar cada segundo que podía pasar con ellos y siempre me demostraron que no había nada más importante que yo.

Creo que todo niño espera lo mismo de un padre, al final, el Día del Niño es un día más y depende exclusivamente de los adultos enseñarles a nuestros niños que la unión familiar es mucho más importante que un juguete que con el tiempo se rompe, una comida que al final del día y con sus mentes frágiles ni se acuerdan de lo que almorzaron, o que una prenda de ropa; los niños crecen tan rápido que en un par de meses ya ni le queda buena.

Los niños siempre sacan lo mejor; pero también lo peor de las personas. Son como unas esponjas que todo lo absorben, por eso mismo si creemos verdaderamente en que ellos son el futuro de nuestro país, de nuestro mundo. Debemos mostrarles lo mejor de nosotros, entregar lo mejor de cada uno para que mañana ellos puedan entregar cosas positivas.

No creo que el Día del Niño sea un día de amor en cuotas, no en mi caso, porque los adultos que me rodean siempre me dieron amor, todos los días y lo siguen haciendo, pero qué pasa con los niños que no tienen cerca a adultos como los que a mi me rodearon. Pienso y siento que es ahí donde entramos nosotros. Lo mejor para un niño es ser niño, ser feliz, pero no pueden solos, nadie es lo suficientemente bueno para estar solo. Entregar tiempo no cuesta tanto. Dejémonos de gastar el tiempo comprando regalos inútiles y aprovechemos a nuestros niños.

Los invito a ver un spot del estado mexicano de Durango respecto al valor del tiempo.

María José Adasme
Voluntaria SPB

 

julio 25, 2010

Inicio Actividades II Semestre

¡Ya estamos de vuelta! Las pilas están cargadas y comenzaremos con todo este nuevo semestre con las actividades del taller. Lo primero será reunirnos para evaluar lo que fue la primera mitad del año y fijar metas, así que atentos a sus correos para más información.

Queremos también invitar a todos los interesados en participar, a escribirnos a spb.voluntarios@gmail.com y hacerse parte de nuestro proyecto. A modo de motivación Macarena Molina, voluntaria veterana del taller, nos cuenta qué hace un voluntario del SPB.

CÓMO ES UNA SESIÓN CON NUESTROS NIÑOS

A veces un tío le puede contar a alguien cómo funciona el taller, cómo se realiza una sesión, cómo son los niños, etc. y puede dar un montón de características de cómo se desarrolla el taller en general, pero nunca se puede expresar tan bien como la vivencia de la experiencia misma.

Todo comienza con la llegada al colegio y la cálida recepción de los niños, que cuando pones un pie en la sala o golpeas la puerta para entrar aparece la euforia incomparable de estos pequeñitos, felices porque llegaron sus tíos bakanes a trabajar y jugar con ellos y a hacer cosas distintas a las que realizan a diario. Luego, se les comenta el tema que se va a realizar y la actividad complementaria, en este caso particular, vamos a contarles una de las sesiones realizadas sobre Autoestima y Autoconocimiento.

Se les explicó lo que significaba el tema del día en palabras simples y comprensibles para ellos ya que, en nuestro caso, los niños son de primero básico. Se les explicó que tenían que dibujar en una hoja cómo se veían ellos en la vida, que dibujaran con quién les gustaba estar, lo que les gustaba hacer y cosas que los representaran, para que después todos comentáramos por qué nos habíamos dibujado así y qué significaba para ellos su dibujo, de modo de que los tíos y los compañeros pudiéramos conocerlos un poco más.

Al principio es difícil que todos empiecen a trabajar, porque aparecen las personalidades tímidas y cohibidas de que no quieren dibujar, de que no saben cómo dibujar y que todo les da vergüenza... y ahí entra el trabajo profundo de los tíos. Nosotros tenemos que orientarlos y darles ese empujoncito para que entiendan que no importa quién dibuje bonito o quién sea el mejor, sino que puedan, a través de las herramientas que les entregamos, expresar lo que se les está pidiendo.

Y es así como ayudándolos a dibujar o con un simple "sentémonos juntos a dibujar, yo te ayudo", es como los niños sacan esas sonrisas escondidas y las ganas de participar con los tíos, ya que se sienten queridos y entendidos. Y es así como en su mundo pequeñito sacan y sacan ideas de lo que quieren dibujar y le piden ayuda y consejos a los tíos.

Finalmente, luego de que todos los niños terminan, se realizó un círculo y cada niño tuvo que contarle al resto de sus compañeros y tíos qué era lo que habían dibujado y por qué.

A continuación se presenta un video del círculo que se hizo con los niños en la sesión, donde nos cuentan sobre sus dibujos y donde se muestra de manera concreta todo lo antes contado, que no tiene comparación alguna con lo que se vive. ¡Es la ternura en su punto máximo! ¡Miren, miren!

 

julio 10, 2010

Problemas a Escala Infantil

El dinero, los estudios, la salud, entre otros, son temas en los que los niños no se preocupan mayormente por el grado de compresión del mundo que logran alcanzar a su edad. Están más preocupados de pasarlo bien, de su entorno inmediato, de comer rico y de estar siempre cerca de algún familiar.

Es por eso que no resulta trivial comprender cómo lidian con problemas como la muerte, las relaciones entre los adultos, un cambio de casa, y demás cosas que rompen el equilibrio que con mucho trabajo y en el tiempo logran armar en sus propias vidas.

Pero esos son casos bastante más aislados que los problemas reales que ellos enfrentan día a día y que como adultos debemos entender para ayudarlos 'en su escala'. Estos son, por ejemplo: el miedo a los perros, a bañarse, a los monstruos debajo de la cama o en el clóset, a estar herido o sentirse perdido, a la oscuridad, a los ruidos fuertes o discusiones de adultos.

Los miedos de los niños dependen de su nivel de ansiedad, sus experiencias y la imaginación. Para que podamos prepararlos mejor emocionalmente para enfrentar esos miedos, entregamos algunos consejos:

  • Evitar los sermones. No es útil ridiculizarlos, ignorarlos o usar la lógica. Piensa en tu propia infancia y en cuántas veces escuchamos cosas como “no existe tal cosa como un monstruo”, “te portas como un bebé”, “no hay leones en muchos kilómetros de distancia” o “es un lindo perrito, no te hará nada”. ¿Alguna de esas afirmaciones nos hizo sentir mejor?

  • Aceptar cómo válidos los miedos que tienen. Apoyarlos cada vez que sientan miedo, usando una actitud asertiva y palabras que les den seguridad. Está bien explicarles que los monstruos no viven en realidad bajo la cama, pero no esperes que el niño te lo crea.

  • Mostrarles cómo enfrentar los miedos. Eso les da una sensación de control sobre el problema, como lo es respirar profundo, usar la imaginación para convertir el miedo en algo divertido o utilizar una linterna cerca de la cama en la noche. Leerles cuentos sobre situaciones atemorizantes puede ser de ayuda, pero sin forzar muchas situaciones de miedo al mismo tiempo. Una pequeña dosis a la vez es la mejor manera de superarlo.

Los invitamos ahora a revisar algunos videos, divertidos y a la vez enternecedores, sobre problemas 'a escala infantil'.

julio 01, 2010

Fin del Semestre

Este viernes 2 de julio cerraremos el semestre del taller con un paseo a patinar en hielo en el Parque Arauco y luego a jugar al Parque Araucano. Niños, voluntarios, profesores y apoderados demostrarán que pueden mantenerse en pie en la resbaladiza pista y luego compartiremos una colación y nos despediremos del semestre entre amigos.

Este semestre aprendimos muchas cosas, el taller creció más que nunca y se fortaleció, incluyendo personas geniales al equipo y robusteciendo el proyecto para que seamos el mejor aporte a los niños del colegio.

Esperamos con ansias el comienzo del II semestre, donde veremos muchas sorpresas. Atentos a las nuevas convocatorias de voluntarios.

¡GRACIAS A TODOS!

junio 26, 2010

Paternidad Responsable

QUINTA PARTE: EDUCAR CON EL EJEMPLO

Haz una lista de actividades que sueles hacer diariamente y te darás cuenta de que la mayoría de ellas son una costumbre y que no podrías abandonarlas fácilmente. A esas acciones que repetimos de la misma manera y en el mismo orden las llamamos hábitos.

Formar hábitos significa enseñar a los hijos a satisfacer sus necesidades de acuerdo con cierto orden y determinada organización. Para formar hábitos hay que decidir y fijar con anticipación la manera en que se harán las cosas, el lugar y la hora. Los hábitos se forman por repetición, son como un lazo formado por varios hilos.

Si alguien realiza una acción sólo una vez, el hilo se corta muy fácilmente. Al repetirla durante una semana se precisa más fuerza para romper siete hilos juntos. Y después de tres meses, romper la cuerda le costará mucho trabajo. Así son los hábitos.

Los hábitos facilitan la vida pues no tenemos que pensar y decidir cada acción. Al principio, para establecer el hábito, necesitamos poner mucha atención, pero después hacemos las rutinas de manera natural, sin esfuerzo. Hacer algunas cosas por costumbre, nos permite utilizar la energía en actividades más interesantes, divertidas y creativas.

Cuando se vive inmerso en las ocupaciones laborales, la presión económica, la tensión familiar, etc., nos acorralamos de tal forma que todo cuanto debemos realizar bien lo realizamos frecuentemente mal.

Es el caso de la formación de hábitos en la familia, no se puede habituar a los hijos en algo cuando no se ha podido realizar de manera personal. Necesariamente debemos habituarnos nosotros para poder invitar a hacer lo propio a los hijos. Si eres de los que al llegar a tu casa se sienta frente al televisor a ver el fútbol, no dudes que tus hijos harán exactamente lo mismo.

Cómo podrías llamarles la atención si no les ejemplificas o haces algo por ellos. Siéntate frente al televisor, acompañado de una buena cerveza, y tendremos por consecuencia a un futuros hijos que al llegar a su casa le exigirán a la mamá de comer, de beber y de todo cuanto esté al alcance de sus padres.

De esta forma, constantemente nos olvidamos de habituarnos nosotros mismos en algo y queremos que nuestros hijos lo hagan, cuando no hemos sido ejemplo para ellos.